sábado, 11 de octubre de 2008

SERRAT Y MONTILLA EN MÉXICO

Serrat pide a Montilla y Zapatero 'paraules d'amor' en financiación
1. • El artista invita en México a ambos dirigentes a entonar su canción y pactar
2. • El 'president' responde que hará falta algo más que música romántica

EL PERIÓDICO (10/10/2008).

MONTERREY / ENVIADO ESPECIAL
El eco del árido y espinoso debate sobre la financiación de Catalunya llegó la noche del miércoles nada más y nada menos que hasta la ciudad mexicana de Guanajuato, cuna de las primeras revueltas que condujeron a la independencia de México.
En la explanada de la Alhóndiga de Granaditas, donde los insurgentes infligieron en 1810 la primera derrota a los españoles, el cantante Joan Manuel Serrat invitó públicamente a los presidentes José Montilla --que seguía el concierto en primera fila-- y José Luis Rodríguez Zapatero a cantar a dúo su célebre Paraules d'amor antes de sentarse a negociar sobre la financiación autonómica. Terminado el recital, ya en el camerino, Montilla respondió a Serrat que él no tiene problema alguno en empezar a ensayar la tonada romántica, pero cree que hará falta más que eso para sellar un acuerdo satisfactorio.
El cantante barcelonés inauguró con su espectáculo 100x100 Serrat el Festival Internacional Cervantino de Guanajuato, uno de los certámenes escénicos más importantes de América Latina. Antes de empezar su recital, Serrat explicó al auditorio que los catalanes hablan en catalán porque es su lengua propia, no porque sean unos tipos raros o caprichosos. La mayoría de las miles de personas que abarrotaban la Alhóndiga para rendir pleitesía a Serrat --muchas de ellas hicieron casi 12 horas de cola a la puerta del recinto para asegurarse un asiento, ya que la entrada era gratuita-- no debieron de entender la irónica dedicatoria del segundo de los tres bises que concedió el artista. Pero la celebraron igual.

DEDICATORIA A MONTILLA
Hacía muchos minutos ya que el público reclamaba en vano Paraules d'amor, entre otros clásicos del nano. Pero el artista parecía hacer caso omiso a las voces que reclamaban este o aquel título. Hasta que en el segundo bis, y mientras el pianista Ricard Miralles pespunteaba las notas de Paraules d'amor, Serrat dijo: "Quiero dedicar esta canción al presidente de la Generalitat de Catalunya..." Hizo aquí una brevísima pausa cargada de intención, y entonces remató: "...para que la cante a dúo con el presidente del Gobierno español cuando discutan sobre los presupuestos".
Montilla, sentado junto al gobernador del estado de Guanajuato, Juan Manuel Oliva, y al vicepresidente catalán, Josep Lluís Carod-Rovira, encajó la ironía con una sonrisa impasible. Una vez terminado el concierto, en el camerino del artista, el president replicó, también con ironía, a la sugerencia recibida: "No tengo inconveniente en ponerme a ensayar, pero me temo que para resolver el asunto de la financiación hará falta algo más que eso".

MELANCOLÍA INDEPENDENTISTA
No fue esta la única chispa catalana en la velada guanajuatense. Tras el concierto, en un cóctel ofrecido en el museo de la Alhóndiga, dedicado a las gestas de la insurgencia mexicana contra España, el director del Institut Ramon Llull, el independentista Josep Bargalló, contemplando los murales, suspiró: "Aquí va a disfrutar el vicepresidente Carod".

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