1/9/2008
JOSEP Pernau en El Periódico
Pocas, pero bien aprovechadas. A esta conclusión ha de llegar el columnista sobre las vacaciones del vicepresidente Pedro Solbes, después de su inflexible intervención en el Congreso sobre la financiación autonómica de Catalunya. Que no se hagan ilusiones, que Madrid no transigirá. Él mismo debió de preferir dejar la soflama para el retorno, cuando el cuerpo ha recuperado frescura y vigor.Comienza un curso y comienza una nueva manera de hacer política. Aquel PP que decía que era mejor estar solo que mal acompañado ya no existe. Ahora le manda un piropo al PSOE al congratularse de que "por fin dice las cosas claras". ¿Es el PSOE el que se acerca al PP o es todo lo contrario? Si se tiene en cuenta que en julio Mariano Rajoy dio por enterrada la crispación, son los conservadores los que buscan el acercamiento. Podría decirse que tienen prisa por sellar un pacto. De ahí que hayan lamentado la ausencia de Zapatero en la comparecencia. Tal vez "haya hecho novillos", según ha precisado un portavoz en un lenguaje muy del mes de septiembre.Estaba anunciado que el otoño sería duro. Las tensiones han empezado antes de lo previsto. Ha sido un comienzo de grandes titulares, todos dedicados a Catalunya. No es que tenga la exclusiva del problema. Pero el coro de los que denuncian a la catalanidad pesetera y codiciosa está formado desde tiempos inmemoriales. Hubo un tiempo en que se miraba a Catalunya con admiración, porque, como decía una máxima, los catalanes, de las piedras hacen panes. Era un canto al ingenio creador de riqueza. Ahora lo presentan como una prueba de la cicatería catalana, que consume un pan incomible, causante de muchas dolencias digestivas que la Seguridad Social de todos los españoles ha de curar.
lunes, 1 de septiembre de 2008
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