La Vanguardia 2-07-08
El buen amigo Salvador Cardús, a quien respeto en los desencuentros porque siempre me aportan interesantes matices, escribió que Catalunya no padece una decadencia estructural, sino una ingente sobredosis de indecisión. Y que, en cualquier caso, si el catalanismo no ha inventado nada desde hace décadas, quizás es porque no hay nada que inventar. "En realidad - aseguraba- lo único que le queda por hacer al catalanismo es decidir si ha llegado el momento de tomar una decisión. O abandona su proyecto nacional, o se atreve a llevarlo a las últimas consecuencias". Esta era su forma optimista de responder a otro artículo mío, cuya reflexión no abundaba en la alegría. No le quito razón en muchos puntos. Por ejemplo, es evidente que la indecisión sobrevuela los despachos oficiales con tal eficacia que se ha convertido en una plaga, cuyo efecto destructivo nos deja sin capacidad de reacción. El momento político es gris, triste, casi nihilista, si no fuera porque el nihilismo aportó grandes ideas a la filosofía. También participo de la convicción de que algunos de los pensadores del catalanismo han sido de una gran categoría intelectual, y asegurar que llevamos décadas sin inventar nada nuevo, no implica negar esta evidencia. Al menos, no es la intención. Finalmente, es cierto que la Mancomunitat duró poco y que, después de su estelar momento, Catalunya ha avanzado en muchos campos. Las dos décadas de pujolismo, por ejemplo, aportaron algunos de los proyectos que nos permiten una cierta solidez nacional. Y en materia de teoría política, el pujolismo construyó una idea-fuerza, fundamental para garantizar un futuro en convivencia: la idea de una nación edificada sobre orígenes diversos, y no parapetada - como otras- en etiquetas étnicas, religiosas, culturales, etcétera. Habría más, y creo que nos pondríamos pronto de acuerdo en ver la botella medio llena. Quizás, al fin y al cabo, en momentos difíciles, es lo único que nos queda… Sin embargo, y lamentando mi discrepancia de fondo, creo que Catalunya está en una franca decadencia, y que ello se puede maquillar, pero no negar, con algunas grandezas pasadas. Que otros países como Inglaterra o Francia estén en parón estratégico me sirve poco como comparativa. Porque estos países presentan un pequeña diferencia con nosotros: tienen estado. Y Salvador Cardús coincidirá conmigo que no es lo mismo tener una crisis de fe siendo la República Francesa, que sobreviviendo como autonomía catalana. En cualquier caso, la situación actual de Catalunya me parece decadente por diversos motivos, y algunos intentaré apuntarlos, si no en profundidad dado el poco espacio, sí en titulares. Primero, pérdida del prestigio como nación moderna. Durante muchos años Catalunya fue el espejo donde se miraban todos los intelectuales, creadores, emprendedores españoles que no encontraban, en el interior español, una tierra abonada a sus deseos de modernidad y cambio. Pero hoy España se ha modernizado, goza de prestigio, tiene su papel internacional e, incluso, gana la Eurocopa de fútbol. En cierto sentido, y lamento decirlo así, el prestigio catalán se basaba, en parte, en el enorme desprestigio español. La España actual, en cambio, es moderna, emprendedora y atractiva. Por supuesto, estimado Salvador, ya sé que parte de esa modernidad se ha construido con el dinero catalán, pero ello no niega la mayor. Como si fuera una perversa balanza, allí donde España sube, Catalunya baja. Y no planteamos la cuestión en términos victimistas porque la pérdida de iniciativa catalana es culpa nuestra. Solitos nos hemos instalado en el amor por la mediocridad. Ha desaparecido completamente el concepto de "excelencia" que había motivado algunas de las grandes ideas del pasado, y ahí tenemos el ejemplo que, sin duda, debe dolerte especialmente: el sector educativo. De ser el país que exportaba pedagogía al mundo, hoy estamos por debajo de algunas autonomías españolas. Desgraciadamente, habríamuchos más ejemplos. A la pérdida de prestigio, sumaría otros indicadores de decadencia: la desmotivación civil, tan aguda que los goles políticos que nos han colado los últimos años ni tan solo han elevado la crítica a categoría de problema. A lo sumo que hemos llegado, con crisis agudas en diversos sectores estratégicos, ha sido a militar en el català emprenyat. En el ámbito político, gozamos de líderes inmediatistas, cuyo tactismo define su poquísima altura estadista. Y cuando se ponen a vertebrar estrategias, parecen de cómic. Económicamente, hemos perdido sectores estratégicos, y culturalmente navegamos desde hace tiempo. Súmale, a todo ello, un hecho complicado: no sabemos qué país tenemos. ¿Conocemos la foto robot de la Catalunya actual? Tu mismo dices que el debate está entre avanzar hacia la independencia o estancarnos en lo autonómico. Bien. ¿Con qué país? ¿El que masivamente aplaudió el éxito de España? ¿El de la nueva emigración, que nunca ha oído hablar de Jaume I, y el catalán le resulta un engorro? Por falta de espacio, querido amigo, lo dejo aquí. Ojalá gozara de tu optimismo. Pero soy de la escuela del poeta Joan Oliver. ¿Recuerdas lo que decía?: "Un pesimista es un optimista informado".
www.pilarrahola.com
sábado, 5 de julio de 2008
LA LEVEDAD DE UN MANIFIESTO
EL PAIS
VIOLETA DEMONTE 05/07/2008
Entre la extemporaneidad y la obviedad, el Manifiesto por la lengua común surge como tormenta de verano agitada por un texto de una singular levedad conceptual, pero asentado, eso sí, en la pesantez de los grandes nombres que lo firman y en el fervor de los medios de comunicación que avivan la débil llama. No conviene, sin embargo, que las ramas no dejen ver el bosque, o que se haga de la anécdota categoría. El Manifiesto es ponderado en sus términos, pero trae consigo implicaciones y sugerencias de un cierto riesgo: ¿está discriminado el castellano en algunas comunidades autónomas por el hecho de que se haya adoptado -desde hace tiempo- un determinado modelo de bilingüismo? ¿Inmersión, lengua vehicular significan necesariamente imposición como prioridad? Me gustaría llevar la cuestión al terreno de la lingüística y de la política lingüística. Las líneas que siguen son algo así como un, también leve, comentario del texto del MLC.
El biligüismo por territorios de España es lo mejor para la coexistencia y para los hablantes
A los manifestantes les "desazona" la situación institucional del español o castellano, siendo como es la "lengua principal de comunicación democrática en nuestro país". A un lingüista podría desazonarle la posibilidad de que cualquier lengua con un reducido número de hablantes, pero susceptible de desarrollarse en plenitud, no lo consiga justamente por limitaciones institucionales. Porque las lenguas son objetos tanto del mundo natural como del cultural, y mantenerlas y dinamizarlas (lo de "protegerlas" suena más a parque zoológico) es un deber de las comunidades socio-políticas que pueden permitírselo. De ahí que aquello de que "las lenguas no tienen derechos sino los individuos" sea un falso dilema: tienen derechos las lenguas, como los tienen las matemáticas o la música clásica; y, por supuesto, tienen derechos los individuos.
Por lo demás, las lenguas no son específicamente vehículos de comunicación "democrática" (la democracia discurre a través de muchos más vehículos) sino simplemente "vehículos de comunicación" y de más cosas: de expresión, representación, simbolización, huella de la historia, etc. Así pues, los conceptos de "bilingüismo oficial" (expresión que no aparece en el Manifiesto pero que lo sobrevuela) y de "normalización lingüística" no pueden calificarse como "atropellos", son simplemente opciones de planificación lingüística históricamente establecidas en los países avanzados; del mismo modo que no son un atropello sino una opción -a lo mejor en algún caso discutible- la educación religiosa, la existencia de aduanas o el tener un Ministerio de Defensa. Normalizar, obvio es, quiere decir convertir en normal y para que dos cosas parecidas sean normales (en este caso dos lenguas) tienen que tener similares condiciones de uso. La normalización lingüística es imprescindible cuando hay fuertes diferencias dialectales o situaciones de diglosia; la definición de esa tarea aparece en cualquier manual elemental de sociolingüística.
Por otra parte, el modelo de inicio de la escolarización en la lengua materna para llegar desde allí al bilingüismo real, no sólo está recogido en algunos Estatutos españoles desde la II República, es un modelo bastante general en los países plurilingües que tienen políticas lingüísticas explícitas y bien concebidas. Parece ocioso recordar que prácticamente todos los países del mundo son plurilingües, pero en la mayoría de ellos, lamentablemente, no se institucionaliza un modelo de coexistencia de lenguas, sino que una lengua (por lo general una de las grandes, y poderosa política y culturalmente) se erige como dueña "natural" del espacio lingüístico, generando la reducción en el uso y ulterior desaparición de las lenguas minoritarias. Este hecho preocupa mucho a los lingüistas de hoy: la Linguistic Society of America tiene una sección propia sobre "lenguas en peligro de extinción" para llamar la atención sobre este asunto. Ciertamente existen lingüistas anti-ecológicos (y los hay y ha habido en lo que se refiere al castellano) que defienden los modelos de apogeo de las grandes lenguas y juzgan inevitable la minorización de las pequeñas. Conviene decir que esos lingüistas no son mayoría entre quienes estudiamos el lenguaje humano.
Los expertos distinguen tres tipos de estados bilingües: aquellos con bilingüismo de alcance estatal, como Canadá, donde el inglés y el francés son oficiales en todo el Estado; los que contienen Estados regionales unilingües y conforman de esta manera el Estado bilingüe, el caso de Bélgica; y el tipo español de bilingüismos por territorios. El primer modelo es muy caro; el segundo aísla a las comunidades e invita a la fragmentación; el tercero es reconocido como el más favorable a la coexistencia y el más enriquecedor para los hablantes pues, como sabemos, ser bilingüe es cognitivamente muy ventajoso aparte de políticamente más templado.
Por último, no vivo en una comunidad bilingüe pero voy por ellas con frecuencia; los cinco puntos/peticiones concretos del Manifiesto me parecen más una descripción de lo que hay -con alguna excepción digna de comentario, pero no propia de manifiesto- que una indicación de lo que debe haber; a menos que la anécdota se quiera convertir en asunto constitucional o que queramos excitar a los nacionalistas excluyentes. Extemporaneidad, obviedad y, acaso, equivocación.
Violeta Demonte es lingüista, catedrática de la UAM y del Centro de Ciencias Humanas y Sociales / CSIC.
VIOLETA DEMONTE 05/07/2008
Entre la extemporaneidad y la obviedad, el Manifiesto por la lengua común surge como tormenta de verano agitada por un texto de una singular levedad conceptual, pero asentado, eso sí, en la pesantez de los grandes nombres que lo firman y en el fervor de los medios de comunicación que avivan la débil llama. No conviene, sin embargo, que las ramas no dejen ver el bosque, o que se haga de la anécdota categoría. El Manifiesto es ponderado en sus términos, pero trae consigo implicaciones y sugerencias de un cierto riesgo: ¿está discriminado el castellano en algunas comunidades autónomas por el hecho de que se haya adoptado -desde hace tiempo- un determinado modelo de bilingüismo? ¿Inmersión, lengua vehicular significan necesariamente imposición como prioridad? Me gustaría llevar la cuestión al terreno de la lingüística y de la política lingüística. Las líneas que siguen son algo así como un, también leve, comentario del texto del MLC.
El biligüismo por territorios de España es lo mejor para la coexistencia y para los hablantes
A los manifestantes les "desazona" la situación institucional del español o castellano, siendo como es la "lengua principal de comunicación democrática en nuestro país". A un lingüista podría desazonarle la posibilidad de que cualquier lengua con un reducido número de hablantes, pero susceptible de desarrollarse en plenitud, no lo consiga justamente por limitaciones institucionales. Porque las lenguas son objetos tanto del mundo natural como del cultural, y mantenerlas y dinamizarlas (lo de "protegerlas" suena más a parque zoológico) es un deber de las comunidades socio-políticas que pueden permitírselo. De ahí que aquello de que "las lenguas no tienen derechos sino los individuos" sea un falso dilema: tienen derechos las lenguas, como los tienen las matemáticas o la música clásica; y, por supuesto, tienen derechos los individuos.
Por lo demás, las lenguas no son específicamente vehículos de comunicación "democrática" (la democracia discurre a través de muchos más vehículos) sino simplemente "vehículos de comunicación" y de más cosas: de expresión, representación, simbolización, huella de la historia, etc. Así pues, los conceptos de "bilingüismo oficial" (expresión que no aparece en el Manifiesto pero que lo sobrevuela) y de "normalización lingüística" no pueden calificarse como "atropellos", son simplemente opciones de planificación lingüística históricamente establecidas en los países avanzados; del mismo modo que no son un atropello sino una opción -a lo mejor en algún caso discutible- la educación religiosa, la existencia de aduanas o el tener un Ministerio de Defensa. Normalizar, obvio es, quiere decir convertir en normal y para que dos cosas parecidas sean normales (en este caso dos lenguas) tienen que tener similares condiciones de uso. La normalización lingüística es imprescindible cuando hay fuertes diferencias dialectales o situaciones de diglosia; la definición de esa tarea aparece en cualquier manual elemental de sociolingüística.
Por otra parte, el modelo de inicio de la escolarización en la lengua materna para llegar desde allí al bilingüismo real, no sólo está recogido en algunos Estatutos españoles desde la II República, es un modelo bastante general en los países plurilingües que tienen políticas lingüísticas explícitas y bien concebidas. Parece ocioso recordar que prácticamente todos los países del mundo son plurilingües, pero en la mayoría de ellos, lamentablemente, no se institucionaliza un modelo de coexistencia de lenguas, sino que una lengua (por lo general una de las grandes, y poderosa política y culturalmente) se erige como dueña "natural" del espacio lingüístico, generando la reducción en el uso y ulterior desaparición de las lenguas minoritarias. Este hecho preocupa mucho a los lingüistas de hoy: la Linguistic Society of America tiene una sección propia sobre "lenguas en peligro de extinción" para llamar la atención sobre este asunto. Ciertamente existen lingüistas anti-ecológicos (y los hay y ha habido en lo que se refiere al castellano) que defienden los modelos de apogeo de las grandes lenguas y juzgan inevitable la minorización de las pequeñas. Conviene decir que esos lingüistas no son mayoría entre quienes estudiamos el lenguaje humano.
Los expertos distinguen tres tipos de estados bilingües: aquellos con bilingüismo de alcance estatal, como Canadá, donde el inglés y el francés son oficiales en todo el Estado; los que contienen Estados regionales unilingües y conforman de esta manera el Estado bilingüe, el caso de Bélgica; y el tipo español de bilingüismos por territorios. El primer modelo es muy caro; el segundo aísla a las comunidades e invita a la fragmentación; el tercero es reconocido como el más favorable a la coexistencia y el más enriquecedor para los hablantes pues, como sabemos, ser bilingüe es cognitivamente muy ventajoso aparte de políticamente más templado.
Por último, no vivo en una comunidad bilingüe pero voy por ellas con frecuencia; los cinco puntos/peticiones concretos del Manifiesto me parecen más una descripción de lo que hay -con alguna excepción digna de comentario, pero no propia de manifiesto- que una indicación de lo que debe haber; a menos que la anécdota se quiera convertir en asunto constitucional o que queramos excitar a los nacionalistas excluyentes. Extemporaneidad, obviedad y, acaso, equivocación.
Violeta Demonte es lingüista, catedrática de la UAM y del Centro de Ciencias Humanas y Sociales / CSIC.
ROMACE DE LOBOS
lA VANGUARDIA 5-7-08 ENRIC JULIANA escribe:
La defensa del catalán es astuta: azuza a la derecha, descentra al PP, obliga al PSC a la gratitud, y tienta a CiU
La libertad de la imprenta Disfrutará la Nación:
¡Pobre del Papa y del clero!¡Pobre de la religión!
Eugenio de Tapia, poeta liberal y castizo (1809)
·
Tres son las pautas principales de la primera jornada del 37.º congreso federal del PSOE. Veámoslas. Frente a la crisis económica, optimismo en el lenguaje; voluntarismo en el gesto; pragmatismo en la acción: y masaje ideológico, mucho masaje ideológico: si las cosas van mal e incluso se ponen peor, el PSOE será -y, sobre todo, parecerá- el garante de los más débiles. Ante el fatigoso viaje al centro del Partido Popular, un poco de burla en el lenguaje -"Mariano dice ahora que ha perdido por culpa de Rajoy"-; ideología en el gesto; e ideología en la acción. Y mucha táctica para acentuar las contradicciones del adversario, que son numerosas y acaso insuperables. Mucho cálculo para que Aznar siga mofándose del centro como "el final imposible de un viaje interminable". Atención a la tercera pauta. Ante los lobos del cardenal Rouco Varela, un poco de eutanasia, un poco de ampliación de la ley del aborto, un poco más de laicidad, una pizca de anticlericalismo -mística progresista, por tanto-, y una afirmación contundente: "Nosotros somos, hemos sido y seremos un partido de izquierdas". Conviene explicar a continuación de dónde salen los lobos del presidente de la Conferencia Episcopal. La revista Alfa y Omega,órgano del arzobispado de Madrid que se distribuye con el diario ABC,ilustra esta semana una crónica sobre el congreso del PSOE con la fotografía de un lobo, tan fiero, tan fiero, que pondría los pelos de punta al profesor Félix Rodríguez de la Fuente. "Secularismo agresivo", titula. Los propagandistas del cardenal Rouco no tienen la finura de los agentes del cardenal Richelieu, que tan astutas trampas tendieron a los tres mosqueteros, pero saben lo que quieren. Quieren una buena riña con el laicismo zapaterista. En horas bajas, tras la definitiva eclosión del malestar del Vaticano y de la mayoría de los obispos españoles por la deriva sectaria de la Cope, Rouco busca el contragolpe y la justificación de sus apuestas. Iconografía fuerte, propaganda propia de la guerra fría, búsqueda ansiosa del antagonista. Exageración. Romance de lobos, es decir, Valle-Inclán. Zapatero se mueve bien en este terreno. Mientras la polarización se exprese en tales términos, gana la partida, puesto que la mayoría social no está para licántropos. El viaje al centro de Rajoy limita con el aullido del lobo. Dolido y excitado, el flanco derecho del PP es ahora muy vulnerable. Y Zapatero, zorruno, lo sabe. Gracias a ello, el PSOE dio ayer el valiente paso, difícil de imaginar en tiempos de Felipe González, de salir en pública defensa del modelo lingüístico y educativo catalán, hostigado estos días por una coalición mediática que va más allá de la derecha de siempre. Inteligente movimiento el de Zapatero: azuza a Ramírez, Losantos, Savater y Espada; empuja al PP al cuadrante neoespañolista de la señora Rosa Díez, tan vivaz como sedienta de gloria (como muy bien saben quienes la jalean y pilotan desde la prensa); satisface al PSC (la Moncloa algún día se lo cobrará); envía buenas vibraciones al nacionalismo catalán (también al vasco); y estrecha las redes del pacto con CiU. En suma, da formato a la mayoría sociológica del 9 de marzo.
Es fiero el lobo, pero el zorro corre más.
La defensa del catalán es astuta: azuza a la derecha, descentra al PP, obliga al PSC a la gratitud, y tienta a CiU
La libertad de la imprenta Disfrutará la Nación:
¡Pobre del Papa y del clero!¡Pobre de la religión!
Eugenio de Tapia, poeta liberal y castizo (1809)
·
Tres son las pautas principales de la primera jornada del 37.º congreso federal del PSOE. Veámoslas. Frente a la crisis económica, optimismo en el lenguaje; voluntarismo en el gesto; pragmatismo en la acción: y masaje ideológico, mucho masaje ideológico: si las cosas van mal e incluso se ponen peor, el PSOE será -y, sobre todo, parecerá- el garante de los más débiles. Ante el fatigoso viaje al centro del Partido Popular, un poco de burla en el lenguaje -"Mariano dice ahora que ha perdido por culpa de Rajoy"-; ideología en el gesto; e ideología en la acción. Y mucha táctica para acentuar las contradicciones del adversario, que son numerosas y acaso insuperables. Mucho cálculo para que Aznar siga mofándose del centro como "el final imposible de un viaje interminable". Atención a la tercera pauta. Ante los lobos del cardenal Rouco Varela, un poco de eutanasia, un poco de ampliación de la ley del aborto, un poco más de laicidad, una pizca de anticlericalismo -mística progresista, por tanto-, y una afirmación contundente: "Nosotros somos, hemos sido y seremos un partido de izquierdas". Conviene explicar a continuación de dónde salen los lobos del presidente de la Conferencia Episcopal. La revista Alfa y Omega,órgano del arzobispado de Madrid que se distribuye con el diario ABC,ilustra esta semana una crónica sobre el congreso del PSOE con la fotografía de un lobo, tan fiero, tan fiero, que pondría los pelos de punta al profesor Félix Rodríguez de la Fuente. "Secularismo agresivo", titula. Los propagandistas del cardenal Rouco no tienen la finura de los agentes del cardenal Richelieu, que tan astutas trampas tendieron a los tres mosqueteros, pero saben lo que quieren. Quieren una buena riña con el laicismo zapaterista. En horas bajas, tras la definitiva eclosión del malestar del Vaticano y de la mayoría de los obispos españoles por la deriva sectaria de la Cope, Rouco busca el contragolpe y la justificación de sus apuestas. Iconografía fuerte, propaganda propia de la guerra fría, búsqueda ansiosa del antagonista. Exageración. Romance de lobos, es decir, Valle-Inclán. Zapatero se mueve bien en este terreno. Mientras la polarización se exprese en tales términos, gana la partida, puesto que la mayoría social no está para licántropos. El viaje al centro de Rajoy limita con el aullido del lobo. Dolido y excitado, el flanco derecho del PP es ahora muy vulnerable. Y Zapatero, zorruno, lo sabe. Gracias a ello, el PSOE dio ayer el valiente paso, difícil de imaginar en tiempos de Felipe González, de salir en pública defensa del modelo lingüístico y educativo catalán, hostigado estos días por una coalición mediática que va más allá de la derecha de siempre. Inteligente movimiento el de Zapatero: azuza a Ramírez, Losantos, Savater y Espada; empuja al PP al cuadrante neoespañolista de la señora Rosa Díez, tan vivaz como sedienta de gloria (como muy bien saben quienes la jalean y pilotan desde la prensa); satisface al PSC (la Moncloa algún día se lo cobrará); envía buenas vibraciones al nacionalismo catalán (también al vasco); y estrecha las redes del pacto con CiU. En suma, da formato a la mayoría sociológica del 9 de marzo.
Es fiero el lobo, pero el zorro corre más.
miércoles, 2 de julio de 2008
ENRIC JULIANA DESDE MADRID NOS DICE:
NOTAS DE MADRID
España es un país de grandes paradojas. De contradicciones que invitan a la ironía. Acaba de lanzarse un manifiesto a favor de la ‘lengua común’, el castellano, aparentemente perseguido o constreñido en las tres nacionalidades hispánicas (término rigurosamente constitucional). Y nace sin el entusiasta apoyo de la Real Academia de la Lengua Española.
En unas interesantes declaraciones, Víctor García de la Concha, presidente de la RAE, ha dicho que la Real Academia siempre ha estado a favor del bilingüismo y que los problemas que puedan suscitarse en su desarrollo son de orden estrictamente político. La RAE –ha subrayado su presidente- tiene una relación “realmente excelente” con la Academia Galega, con el Institut d”Estudis Catalans y la EuskoTzaindia.
Con notable habilidad, De la Concha ha planteado el problema en los siguientes términos: no hay problema entre lenguas, pero puede haber problemas políticos. El problema no surge de abajo, sino que se provoca desde arriba.
¿Pueden interpretarse estas palabras como una desautorización del manifiesto pro-castellano? No. ¿Pueden interpretarse como una calurosa adhesión al mismo? Tampoco. El presidente de la RAE se aparta del foco de la polémica; es bastante evidente que no vería mal una cierta corrección de la política lingüística en Catalunya, el País Vasco y Galicia; y también es evidente que desea mantener intactos los puentes con los lingüistas vascos, catalanes y gallegos. De la Concha es un hábil centrista.
Y el manifiesto es una astuta iniciativa que persigue varios objetivos:
1) Invertir los términos del ‘victimismo’, que tan grandes réditos ha proporcionado a los nacionalismos periféricos en los últimos treinta años. La lengua perseguida ahora sería el castellano.
2) Propulsar una campaña periodística de largo e intenso recorrido.
3) Presionar al PSOE y al ‘nuevo PP’; sobre todo a este último, avisándole de que la bandera del castellano podría ser la gran rampa de lanzamiento de Unión Progreso y Democracia (UPyD), el minúsculo partido de la señora Rosa Díez, que quienes querían controlar el congreso del PP –y han fracasado en el intento- ahora utilizarán de torpedo contra Mariano Rajoy.
4) Preparar el terreno para las elecciones autonómicas en el País Vasco y Galicia, que tendrán lugar en los próximos meses.
5) Excitar alguna respuesta de corte radical en Catalunya, País Vasco y Galicia, que seguramente se producirá, dado el inagotable ‘talento’ de las fracciones más inflamables del nacionalismo periférico. Verbigracia: Esquerra Republicana de Catalunya.
En 1978-80, el bilingüismo se impuso sin dificultades, porque el aprendizaje del catalán, del vasco y, quizá en menor medida, del gallego, tenía una connotación social positiva en cada una de las tres comunidades. Tenía prestigio, abría puertas y facilitaba el ascenso social. Sobre todo esto último: facilitaba el ascenso social.
En 2008 y en puertas de una crisis económica, las tres lenguas minoritarias están oficialmente protegidas (puede que sobreprotegidas en algunos casos), pero sufren en la calle, en el bar y en el patio de la escuela, el vendaval de la globalización y de la mutación demográfica del país. Las leyes protegen al catalán, al vasco y al gallego, pero la dinámica social de fondo les empuja de nuevo a una lenta marginalidad. A una marginalidad adornada con grandes discursos patrióticos, que, a su vez, invitan al contra-discurso patriótico español.
Junto con el inglés, el castellano es la lengua del mundo que goza de mejor salud y expectativa de futuro. La lengua castellana es un grandísimo activo –también económico- de la España de las próximas décadas. La lengua castellana no corre riesgo alguno de extinción en ningún lugar del mundo, y, por supuesto, en ningún rincón de la Península Ibérica. Es más, incluso avanza en Portugal.
El manifiesto es una astuta jugada política, que convoca a los defensores del catalán, del vasco y del gallego al uso de la inteligencia. Veremos.
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España es un país de grandes paradojas. De contradicciones que invitan a la ironía. Acaba de lanzarse un manifiesto a favor de la ‘lengua común’, el castellano, aparentemente perseguido o constreñido en las tres nacionalidades hispánicas (término rigurosamente constitucional). Y nace sin el entusiasta apoyo de la Real Academia de la Lengua Española.
En unas interesantes declaraciones, Víctor García de la Concha, presidente de la RAE, ha dicho que la Real Academia siempre ha estado a favor del bilingüismo y que los problemas que puedan suscitarse en su desarrollo son de orden estrictamente político. La RAE –ha subrayado su presidente- tiene una relación “realmente excelente” con la Academia Galega, con el Institut d”Estudis Catalans y la EuskoTzaindia.
Con notable habilidad, De la Concha ha planteado el problema en los siguientes términos: no hay problema entre lenguas, pero puede haber problemas políticos. El problema no surge de abajo, sino que se provoca desde arriba.
¿Pueden interpretarse estas palabras como una desautorización del manifiesto pro-castellano? No. ¿Pueden interpretarse como una calurosa adhesión al mismo? Tampoco. El presidente de la RAE se aparta del foco de la polémica; es bastante evidente que no vería mal una cierta corrección de la política lingüística en Catalunya, el País Vasco y Galicia; y también es evidente que desea mantener intactos los puentes con los lingüistas vascos, catalanes y gallegos. De la Concha es un hábil centrista.
Y el manifiesto es una astuta iniciativa que persigue varios objetivos:
1) Invertir los términos del ‘victimismo’, que tan grandes réditos ha proporcionado a los nacionalismos periféricos en los últimos treinta años. La lengua perseguida ahora sería el castellano.
2) Propulsar una campaña periodística de largo e intenso recorrido.
3) Presionar al PSOE y al ‘nuevo PP’; sobre todo a este último, avisándole de que la bandera del castellano podría ser la gran rampa de lanzamiento de Unión Progreso y Democracia (UPyD), el minúsculo partido de la señora Rosa Díez, que quienes querían controlar el congreso del PP –y han fracasado en el intento- ahora utilizarán de torpedo contra Mariano Rajoy.
4) Preparar el terreno para las elecciones autonómicas en el País Vasco y Galicia, que tendrán lugar en los próximos meses.
5) Excitar alguna respuesta de corte radical en Catalunya, País Vasco y Galicia, que seguramente se producirá, dado el inagotable ‘talento’ de las fracciones más inflamables del nacionalismo periférico. Verbigracia: Esquerra Republicana de Catalunya.
En 1978-80, el bilingüismo se impuso sin dificultades, porque el aprendizaje del catalán, del vasco y, quizá en menor medida, del gallego, tenía una connotación social positiva en cada una de las tres comunidades. Tenía prestigio, abría puertas y facilitaba el ascenso social. Sobre todo esto último: facilitaba el ascenso social.
En 2008 y en puertas de una crisis económica, las tres lenguas minoritarias están oficialmente protegidas (puede que sobreprotegidas en algunos casos), pero sufren en la calle, en el bar y en el patio de la escuela, el vendaval de la globalización y de la mutación demográfica del país. Las leyes protegen al catalán, al vasco y al gallego, pero la dinámica social de fondo les empuja de nuevo a una lenta marginalidad. A una marginalidad adornada con grandes discursos patrióticos, que, a su vez, invitan al contra-discurso patriótico español.
Junto con el inglés, el castellano es la lengua del mundo que goza de mejor salud y expectativa de futuro. La lengua castellana es un grandísimo activo –también económico- de la España de las próximas décadas. La lengua castellana no corre riesgo alguno de extinción en ningún lugar del mundo, y, por supuesto, en ningún rincón de la Península Ibérica. Es más, incluso avanza en Portugal.
El manifiesto es una astuta jugada política, que convoca a los defensores del catalán, del vasco y del gallego al uso de la inteligencia. Veremos.
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LUIS MARIA ANSON DICE LA SUYA: ESTÚPIDA PERSECUCIÓN....
Publicado en >El cultural (?) de El Mundo.
Estúpida persecución del castellanoLuis María Anson, de la Real Academia Española
El diario “El Mundo” ha hecho un impagable servicio a la cultura española al denunciar, en un Foro de Debate, la estúpida persecución que el idioma castellano padece en Cataluña, País Vasco, Baleares y Galicia. Los datos aportados resultan incontrovertibles. Inútil negar, tras el informe de “El Mundo”, que en Cataluña, País Vasco, Baleares y Galicia se está haciendo todo lo posible desde el poder para erradicar el castellano. La responsabilidad del PSOE en Galicia, Baleares y Cataluña, donde gobiernan los socialistas, habrá hecho enrojecer de vergüenza a José Luis Rodríguez Zapatero.Publiqué en los 80 una portada en el ABC verdadero en la que se denunciaba por primera vez el acoso al castellano en las provincias catalanas. Me llamó por teléfono Jordi Pujol para asegurarme que lo publicado no era verdad y que no existían problemas en Cataluña para la escolarización en castellano. Creí al presidente de la Generalidad, pero envié a un equipo profesional que recorrió 400 colegios. El resultado fue abrumador. Publiqué una nueva portada y un informe exhaustivo con hechos y cifras contrastados. Jordi Pujol ya no me llamó. Se limitó a difundir a través de una cadena de radio y de un periodista adicto la normalidad catalana con relación al estudio en castellano.Ahora la persecución contra el idioma de Quevedo y Juan Marsé, de Unamuno y Valle-Inclán en Cataluña, País Vasco, Galicia y Baleares es abierta, recalcitrante, obsesiva y estúpida. Se hace sin tapujos ni veladuras. En la Galicia socialista se adoctrina contra el español a los adolescentes. “Si un niño –asegura Gloria Lago, presidenta de “Galicia Bilingüe”– dice: ‘hablo español’, le llaman facha y le pintan la mesa”. En Cataluña se ha llegado a extremos grotescos. Lo mismo ocurre en Baleares, a pesar de que el 82’2% de la ciudadanía se ha mostrado favorable a la libre elección de lengua para la educación, mientras en Vitoria el 95% sólo habla castellano.Frente al acoso aldeano que el castellano soporta en cuatro comunidades autónomas, y sobre el que se pueden exhibir centenares de ejemplos sangrantes, el idioma de Cervantes se ha convertido en el segundo del mundo. Más de 400 millones de personas se expresan ya en español. En Brasil el estudio de nuestra lengua es oficial y en Estados Unidos los estudiantes de español doblan al del resto de los idiomas. Todos juntos, francés, alemán, italiano, portugués, ruso, chino, japonés, no pueden con nuestro idioma. Tras el inglés, el castellano es la lengua elegida también por los estudiantes en la mayor parte del mundo, desde Suecia a Japón, desde Alemania a Corea. En esta misma página proporcioné meses atrás un dato sugerente. Aunque el inglés es el latín del siglo XXI y está a años luz de las otras lenguas, hay ya más personas que se expresan en español como idioma nativo, que en inglés. Sólo supera al español, el chino que, en todo caso, no es un idioma internacional, aparte de lo difícil que resulta navegar en el enjambre dialectal de la gran nación asiática.Todos estos datos hacen estúpido e incongruente que unas autoridades aldeanas priven a los niños catalanes, vascos, gallegos y baleares del estudio escolar del castellano y que lo erradiquen de rótulos comerciales, folletos turísticos, catálogos y otras manifestaciones públicas. “El Mundo” ha tenido el acierto de denunciar la inmensa tropelía que se está produciendo en una parte de España, contra el texto expreso de la Constitución, y sin que el ministro de Cultura, la ministra de Educación, el presidente del Gobierno, hagan otra cosa que enterrar la cabeza. La política del avestruz, en un asunto que afecta tan gravemente a la cultura española, no sé qué me suscita más, si tristeza o indignación...
Luis María ANSON
Estúpida persecución del castellanoLuis María Anson, de la Real Academia Española
El diario “El Mundo” ha hecho un impagable servicio a la cultura española al denunciar, en un Foro de Debate, la estúpida persecución que el idioma castellano padece en Cataluña, País Vasco, Baleares y Galicia. Los datos aportados resultan incontrovertibles. Inútil negar, tras el informe de “El Mundo”, que en Cataluña, País Vasco, Baleares y Galicia se está haciendo todo lo posible desde el poder para erradicar el castellano. La responsabilidad del PSOE en Galicia, Baleares y Cataluña, donde gobiernan los socialistas, habrá hecho enrojecer de vergüenza a José Luis Rodríguez Zapatero.Publiqué en los 80 una portada en el ABC verdadero en la que se denunciaba por primera vez el acoso al castellano en las provincias catalanas. Me llamó por teléfono Jordi Pujol para asegurarme que lo publicado no era verdad y que no existían problemas en Cataluña para la escolarización en castellano. Creí al presidente de la Generalidad, pero envié a un equipo profesional que recorrió 400 colegios. El resultado fue abrumador. Publiqué una nueva portada y un informe exhaustivo con hechos y cifras contrastados. Jordi Pujol ya no me llamó. Se limitó a difundir a través de una cadena de radio y de un periodista adicto la normalidad catalana con relación al estudio en castellano.Ahora la persecución contra el idioma de Quevedo y Juan Marsé, de Unamuno y Valle-Inclán en Cataluña, País Vasco, Galicia y Baleares es abierta, recalcitrante, obsesiva y estúpida. Se hace sin tapujos ni veladuras. En la Galicia socialista se adoctrina contra el español a los adolescentes. “Si un niño –asegura Gloria Lago, presidenta de “Galicia Bilingüe”– dice: ‘hablo español’, le llaman facha y le pintan la mesa”. En Cataluña se ha llegado a extremos grotescos. Lo mismo ocurre en Baleares, a pesar de que el 82’2% de la ciudadanía se ha mostrado favorable a la libre elección de lengua para la educación, mientras en Vitoria el 95% sólo habla castellano.Frente al acoso aldeano que el castellano soporta en cuatro comunidades autónomas, y sobre el que se pueden exhibir centenares de ejemplos sangrantes, el idioma de Cervantes se ha convertido en el segundo del mundo. Más de 400 millones de personas se expresan ya en español. En Brasil el estudio de nuestra lengua es oficial y en Estados Unidos los estudiantes de español doblan al del resto de los idiomas. Todos juntos, francés, alemán, italiano, portugués, ruso, chino, japonés, no pueden con nuestro idioma. Tras el inglés, el castellano es la lengua elegida también por los estudiantes en la mayor parte del mundo, desde Suecia a Japón, desde Alemania a Corea. En esta misma página proporcioné meses atrás un dato sugerente. Aunque el inglés es el latín del siglo XXI y está a años luz de las otras lenguas, hay ya más personas que se expresan en español como idioma nativo, que en inglés. Sólo supera al español, el chino que, en todo caso, no es un idioma internacional, aparte de lo difícil que resulta navegar en el enjambre dialectal de la gran nación asiática.Todos estos datos hacen estúpido e incongruente que unas autoridades aldeanas priven a los niños catalanes, vascos, gallegos y baleares del estudio escolar del castellano y que lo erradiquen de rótulos comerciales, folletos turísticos, catálogos y otras manifestaciones públicas. “El Mundo” ha tenido el acierto de denunciar la inmensa tropelía que se está produciendo en una parte de España, contra el texto expreso de la Constitución, y sin que el ministro de Cultura, la ministra de Educación, el presidente del Gobierno, hagan otra cosa que enterrar la cabeza. La política del avestruz, en un asunto que afecta tan gravemente a la cultura española, no sé qué me suscita más, si tristeza o indignación...
Luis María ANSON
El
LENGUA COMUN Y MANIFIESTOS
Lengua común y manifiestos, de Jordi Sánchez en El País de Cataluña
Publicado también en Cultura, Derechos, Educación, Política by reggio en Junio 30th, 2008
Estos días algunos andan muy excitados con la defensa de la lengua común y otras cosas que no dicen. Si a esto le añadimos el subidón que algunos de ellos -por no decir muchos- deben de tener por el gran papel de la roja en la Eurocopa, no hay duda de que esta última semana algunos deben estar viviendo lo más parecido a lo que es la felicidad. Dicho esto, de lo cual, de ser cierto, me alegro porque no es fácil en los tiempos que corren abrazar la felicidad y el optimismo, vale la pena detenerse a analizar algunos elementos que se esconden detrás de esta proclama.
La primera cuestión por la que podemos interesarnos es por el momento en el que aparece esta iniciativa. Alguien podrá decir que esta cuestión no tiene más trascendencia. Disiento. Siendo esta iniciativa de un profundo calado político -definida por uno de sus relevantes promotores como la iniciativa política más importante impulsada por la sociedad civil desde la transición-, nadie debería dudar que sus promotores -o como mínimo algunos de ellos- han evaluado el cuándo tanto como han evaluado su contenido. No creo que sea casual que este manifiesto aparezca poco antes que el Tribunal Constitucional delibere sobre el recurso contra el Estatuto. Crear un determinado estado de opinión puede razonablemente tener consecuencias en la visión de los magistrados respecto a la constitucionalidad de la reciprocidad entre el catalán y el castellano en lo que se refiere a la obligatoriedad de comprender y el derecho de usar ambas lenguas por parte de los ciudadanos.
Tampoco creo que sea casual la aparición y el uso de este manifiesto poco después de la voluntad anunciada por Mariano Rajoy de reanudar el diálogo con los nacionalistas vascos y catalanes. A muchos de los promotores de esta proclama -aunque no sean del PP- les desagrada pensar que Rajoy pueda abrir vías de entendimiento con los nacionalistas vascos y catalanes, de la misma manera que les horroriza que lo haga el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Es evidente que este manifiesto -más allá del alcance que tenga- pone en un aprieto a Rajoy; si lo firma, empieza muy mal su giro y aproximación al PNV y a CiU; si no lo firma, da más bazas a los críticos del PP con la nueva dirección. Sin negar que los promotores de ese documento tienen un interés por la lengua común, es imposible negar que algunos de ellos tienen también un indiscutible interés en participar e influir en el debate y la vida política española para corregir -o como mínimo condicionar- lo que no les gusta. Y parece claro que la agitación con el uso de la lengua común es una buena excusa para ello.
La segunda cuestión tiene que ver con la dimensión sustantiva del documento, con su contenido. La defensa de lo común, de lo que une, siempre es positivo y atrae simpatías. Pero hay que advertir que la manera de justificar la defensa de lo que denominan lengua común, supone claramente un ataque a lo que ellos -sin decirlo- consideran lengua particular, en nuestro caso la lengua catalana. Evidentemente, no es un ataque burdo ni tan sólo explícito. Es tan sutil que con seguridad todos los promotores negarán la mayor de mi afirmación y se escudarán diciendo que nunca la defensa de la libertad y los derechos individuales puede ser concebido como un ataque a nada ni nadie. El problema es que lo que no es creíble es precisamente el eje de su argumentación. Si trasladamos este debate a otros ámbitos lejos de la cuestión lingüística, podemos llegar a la conclusión de que las tesis de los ultraliberales que niegan al Estado cualquier derecho a intervenir en la vida de los individuos es la posición adecuada. Si esa no es la posición ideológica de los promotores, tendrán que admitir que ese debate entre políticas públicas y libertad individual sólo debe servir para cuestionar las políticas lingüística de las lenguas que ellos definen como no comunes. La aplicación tan particularista y ad hoc de un debate que ellos han querido vender como tan universal desacredita a sus promotores y, lo que es más importante, desacredita la lógica argumentativa del manifiesto.
Lo que el manifiesto no dice es que para mantener la cohesión social en Cataluña la lengua común también debe ser la catalana. Y la única manera de que en Cataluña el catalán sea también lengua común es que todos los que viven en esta comunidad dominen la lengua catalana. Sin ese dominio por parte de todos los que viven en Cataluña, no hay posibilidad para que el catalán pueda considerarse común. Y la consecuencia de que el catalán deje de ser común no sólo es que amenace el futuro de esa lengua, sino que también puede afectar gravemente la convivencia y la cohesión.
Silenciar que en Cataluña todos los jóvenes -con excepción de los inmigrantes- menores de 30 años dominan indistintamente la lengua catalana y la castellana es miserable. No incorporar en ningún momento de su discurso que la inmersión lingüística es sólo una técnica que en el contexto catalán ha evitado la separación de los alumnos en una doble red escolar, es miserable.
Argumentar que las tesis contra la inmersión son una defensa de los socialmente más indefensos, de los que no pueden escoger ni tan sólo alzar su voz, es de un populismo impropio de alguien que aspire a ejercer liderazgo intelectual.
Algunos promotores de ese manifiesto viven y trabajan en Cataluña y su profesión guarda relación con la docencia. Desconozco en qué lengua imparten sus clases, pero me gustaría que identificaran un solo alumno que tras su escolarización no tuviera un dominio del castellano.
Negar que cualquier institución pública que tiene que gestionar la cooficialidad de dos lenguas en su territorio -y una de ellas en situación de precariedad social por motivos históricos y de mercado- no tenga como misión evitar la segregación y la separación de sus ciudadanos, es profundamente insensato.
Si ese modelo de convivencia que se ha dado en Cataluña no cabe en la definición de lo común que algunos ahora proclaman, es que su visión de lo que es común es excesivamente restrictiva y sectaria.
Jspicanyol@hotmail.com
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Publicado también en Cultura, Derechos, Educación, Política by reggio en Junio 30th, 2008
Estos días algunos andan muy excitados con la defensa de la lengua común y otras cosas que no dicen. Si a esto le añadimos el subidón que algunos de ellos -por no decir muchos- deben de tener por el gran papel de la roja en la Eurocopa, no hay duda de que esta última semana algunos deben estar viviendo lo más parecido a lo que es la felicidad. Dicho esto, de lo cual, de ser cierto, me alegro porque no es fácil en los tiempos que corren abrazar la felicidad y el optimismo, vale la pena detenerse a analizar algunos elementos que se esconden detrás de esta proclama.
La primera cuestión por la que podemos interesarnos es por el momento en el que aparece esta iniciativa. Alguien podrá decir que esta cuestión no tiene más trascendencia. Disiento. Siendo esta iniciativa de un profundo calado político -definida por uno de sus relevantes promotores como la iniciativa política más importante impulsada por la sociedad civil desde la transición-, nadie debería dudar que sus promotores -o como mínimo algunos de ellos- han evaluado el cuándo tanto como han evaluado su contenido. No creo que sea casual que este manifiesto aparezca poco antes que el Tribunal Constitucional delibere sobre el recurso contra el Estatuto. Crear un determinado estado de opinión puede razonablemente tener consecuencias en la visión de los magistrados respecto a la constitucionalidad de la reciprocidad entre el catalán y el castellano en lo que se refiere a la obligatoriedad de comprender y el derecho de usar ambas lenguas por parte de los ciudadanos.
Tampoco creo que sea casual la aparición y el uso de este manifiesto poco después de la voluntad anunciada por Mariano Rajoy de reanudar el diálogo con los nacionalistas vascos y catalanes. A muchos de los promotores de esta proclama -aunque no sean del PP- les desagrada pensar que Rajoy pueda abrir vías de entendimiento con los nacionalistas vascos y catalanes, de la misma manera que les horroriza que lo haga el Gobierno de Rodríguez Zapatero. Es evidente que este manifiesto -más allá del alcance que tenga- pone en un aprieto a Rajoy; si lo firma, empieza muy mal su giro y aproximación al PNV y a CiU; si no lo firma, da más bazas a los críticos del PP con la nueva dirección. Sin negar que los promotores de ese documento tienen un interés por la lengua común, es imposible negar que algunos de ellos tienen también un indiscutible interés en participar e influir en el debate y la vida política española para corregir -o como mínimo condicionar- lo que no les gusta. Y parece claro que la agitación con el uso de la lengua común es una buena excusa para ello.
La segunda cuestión tiene que ver con la dimensión sustantiva del documento, con su contenido. La defensa de lo común, de lo que une, siempre es positivo y atrae simpatías. Pero hay que advertir que la manera de justificar la defensa de lo que denominan lengua común, supone claramente un ataque a lo que ellos -sin decirlo- consideran lengua particular, en nuestro caso la lengua catalana. Evidentemente, no es un ataque burdo ni tan sólo explícito. Es tan sutil que con seguridad todos los promotores negarán la mayor de mi afirmación y se escudarán diciendo que nunca la defensa de la libertad y los derechos individuales puede ser concebido como un ataque a nada ni nadie. El problema es que lo que no es creíble es precisamente el eje de su argumentación. Si trasladamos este debate a otros ámbitos lejos de la cuestión lingüística, podemos llegar a la conclusión de que las tesis de los ultraliberales que niegan al Estado cualquier derecho a intervenir en la vida de los individuos es la posición adecuada. Si esa no es la posición ideológica de los promotores, tendrán que admitir que ese debate entre políticas públicas y libertad individual sólo debe servir para cuestionar las políticas lingüística de las lenguas que ellos definen como no comunes. La aplicación tan particularista y ad hoc de un debate que ellos han querido vender como tan universal desacredita a sus promotores y, lo que es más importante, desacredita la lógica argumentativa del manifiesto.
Lo que el manifiesto no dice es que para mantener la cohesión social en Cataluña la lengua común también debe ser la catalana. Y la única manera de que en Cataluña el catalán sea también lengua común es que todos los que viven en esta comunidad dominen la lengua catalana. Sin ese dominio por parte de todos los que viven en Cataluña, no hay posibilidad para que el catalán pueda considerarse común. Y la consecuencia de que el catalán deje de ser común no sólo es que amenace el futuro de esa lengua, sino que también puede afectar gravemente la convivencia y la cohesión.
Silenciar que en Cataluña todos los jóvenes -con excepción de los inmigrantes- menores de 30 años dominan indistintamente la lengua catalana y la castellana es miserable. No incorporar en ningún momento de su discurso que la inmersión lingüística es sólo una técnica que en el contexto catalán ha evitado la separación de los alumnos en una doble red escolar, es miserable.
Argumentar que las tesis contra la inmersión son una defensa de los socialmente más indefensos, de los que no pueden escoger ni tan sólo alzar su voz, es de un populismo impropio de alguien que aspire a ejercer liderazgo intelectual.
Algunos promotores de ese manifiesto viven y trabajan en Cataluña y su profesión guarda relación con la docencia. Desconozco en qué lengua imparten sus clases, pero me gustaría que identificaran un solo alumno que tras su escolarización no tuviera un dominio del castellano.
Negar que cualquier institución pública que tiene que gestionar la cooficialidad de dos lenguas en su territorio -y una de ellas en situación de precariedad social por motivos históricos y de mercado- no tenga como misión evitar la segregación y la separación de sus ciudadanos, es profundamente insensato.
Si ese modelo de convivencia que se ha dado en Cataluña no cabe en la definición de lo común que algunos ahora proclaman, es que su visión de lo que es común es excesivamente restrictiva y sectaria.
Jspicanyol@hotmail.com
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OTRA VEZ LA LENGUA POR LLUIS FOIX
Copiado de su blog "La Libreta" incluyendo los "posts" de los lectores. Una delicia.
Lluís Foix 25/06/2008 - 22:58 horas
He leído con atención el "Manifiesto por la lengua común", firmado por un puñado de conocidos escritores, intelectuales y académicos. Estoy de acuerdo con varios puntos del manifiesto. Pero disiento de la música que lo inspira. Los firmantes y los miles de ciudadanos que se han sumado y se sumarán al manifiesto, se refieren principalmente a Catalunya donde el bilingüismo, la lengua oficial castellana y la lengua propia catalana, es practicado con total normalidad. El documento afirma que todas las lenguas oficiales en el Estado son igualmente españolas y merecedoras de protección institucional como patrimonio compartido. Pero la lengua común no equivale a una supremacía sobre las demás. Los derechos lingüísticos son individuales y no territoriales. Son los individuos los que tienen derechos lingüísticos y no los territorios. Si esto es así, un catalano hablante podría pedir ser educado en su lengua materna en Cáceres o León. No entiendo del todo que "contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia…" No sé si los suizos estarían de acuerdo. No he leído en ninguna parte que la lengua contribuya a que un país sea más o menos democrático. El mismo documento se refiere a la asimetría de las lenguas, es decir, el castellano por encima de todo y las demás por debajo. El argumento de que se condena a las clases sociales más bajas a tener menos oportunidades por el hecho, por ejemplo, de estudiar en catalán en Catalunya es un desprecio a tantos catalanes de clases modestas que han hablado siempre en su lengua materna, principalmente fuera del área metropolitana de Barcelona. Da la impresión que el cultivar y proteger a una lengua no castellana es un perjuicio para la democracia y la convivencia. No sé que pensarían en Florida o en Texas donde segmentos significativos de la población habla español a pesar de llevar muchos años viviendo en Estados Unidos. Somos muchos millones los que hablamos preferentemente catalán por ser la lengua que aprendimos de los padres y no vemos razones suficientes de peso para no proteger el idioma que está en inferioridad de condiciones por la gran penetración del castellano en Catalunya. Un servidor escribe y ha escrito miles de artículos en castellano. Pero también lo hago en catalán en cuanto tengo ocasión. Se da la circunstancia, además, que tuve que aprender a escribirlo de mayor porque en la escuela y en la universidad estaba prohibido. Aceptar la realidad plurilingüe de España no es lo que se desprende del Manifiesto. Es un hecho fácilmente demostrable que en Catalunya no hay nadie que no entienda y hable en castellano. La ley de inmersión lingüística de los tiempos de Pujol ha sido muy positiva, integradora, ha evitado que se crearan dos comunidades en razón de la lengua. La educación en catalán ha permitido que todos entiendan la lengua propia y también hablen, escriban y entiendan el castellano. ¿Cuál es el problema? ¿porque somos bilingües? Escribe el crítico George Steiner que la muerte de una lengua es irreparable, reduce las posibilidades de la mente humana. No hay nada que amenace más radicalmente las raíces de Europa, continúa, que la detergente y exponencial marea del angloamericano con "los valores uniformes que comporta este devorador esperanto".
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Comentarios de este Post
Hay 36 comentario/s
27/06/2008, 14:39 horas - iruna- Gi Comentario a Pepe Pinto Quien quiera usar el castellano, que no español, lo puede hacer perfectamente. Mira como tu y yo estamos escribiendo en ese idioma y sobre los rótulos, te diré que se tienen que poner en catalán siempre, que para eso estás en Catalunya y luego si quieres, también en castellano. A tu elección. Y si quieres, también en inglés, francés...
27/06/2008, 13:32 horas - pereambboina- Caracas Porque en Venezuela las lenguas indígenas se consideran un patrimonio que debe conservarse, aunque lo utilicen muy pocas personas. Visto lo que sucede en España, Francia, con las lenguas regionales y otros hechos en toda Europa es evidente que este continente está encaminado a la decadencia.
27/06/2008, 13:29 horas - pereambboina- Caracas En Venezuela todas las lenguas indígenas son oficiales ¡son más de 30! y los funcionarios públicos que laboran en sus zonas están obligados a conocerlas y usarlas en el trato con ellos. El gobierno edita libros de texto para que los niños aprendan en su lengua y tengan el castellano como segundo idioma.
27/06/2008, 07:02 horas - tintin- Oye Pepe Pinto...enterao... a ver si te enteras que en Catalunya tambien hay miles por no decir cientos de miles o millones de personas que no quieren saber nada de la lengua de Isabel la Catolica pero tambien estan obligados a susarla por vivir en este pais por narices..
26/06/2008, 21:32 horas - Pepe Pinto- Madriz Vamos a ver, ¿porqué hay que obligar a hablar, estudiar, rotular en catalán a quienes NO QUIEREN USARLO? ¿Así es como se protege una lengua? ¿Las imposiciones no generan un rechazo visceral en quienes son víctimas de ello? ¿No es esto mismo lo que hacía Franco, al que tanto critican, supuestamente? Si encima se prohibe el uso de la lengua oficial de España, y una de las pocas lenguas universales del mundo, llegamos a la sinrazón total. Un saludo
26/06/2008, 21:06 horas - Saber es mejor- La Bisbal Sr. Foix: Un article molt encertat. L'aprenentatge del català a l'escola ha estat positiu, donat que afavoreix la igualtat d'oportunitats per a tothom i evita els conflictes. Per altra banda si a Catalunya es fessin excessos la pròpia societat catalana els corregiria. No ens agraden els radicals de fora ni de dintre. Per acabar amb aquesta repetida controvèrsia es podria veure quantes persones volen una educació monolingüe. Com crec que seria una minoria, ningú podria dir res després.
26/06/2008, 20:22 horas - kompas- Molt bé, Sr. Foix! La llengua materna és un element de la nostra ment i forma part de la personalitat de cada individu. Ara resulta que això no els agrada i el que voldrien és llevar-nos-la de l'organisme. I també eliminar-la de la nostra progestoterona. Ho tindran dificil....
26/06/2008, 18:20 horas - CARME- Catalunya Penso que a tots els qui ens hem vist obligats a aprendre de grans i pel nostre compte a escriure correctament la llengua dels nostres avantpassats no ens pot deixar indiferents el tractament de les llengües. Segons quina política quan es barreja amb la cultura és nefasta. Aquest manifest no sembla que hagi de portar res de bo per a ningú.
26/06/2008, 15:21 horas - perkins- Barcelona Menos manifiestos, menos entelequias de salon y a la idea. El bilinguismo es un hecho sensacional y ojala sea trilinguismo y mas. Lo que hay que hacer es entenderse arremangarse ante lo que escuece de verdad que aqui no se muere ninguna lengua, ni ninguna esta proscrita ni res de res. Menos barretina, menos rojigualda con torito y som-hi.
26/06/2008, 15:07 horas - joanda- Gràcies. Llàstima que els estrets de mires que han escrit aquest manifest no llegiran mai aquest article
26/06/2008, 13:18 horas - tintin- Penso sr Foix que jo en el seu lloc no hagues escrit aquest article perque es un tema que a la majoria dels ciutadans de Catalunya no els interessa. Es un tema que nomes interessa a una minoria que en gran part ni tan sols viuen a Catalunya i que tenen les ments massa estretes per aprendre idiomes i per veure la realitat plurinacional d'Espanya....
26/06/2008, 13:02 horas - Africa- Quise decir"importante"
26/06/2008, 13:00 horas - Africa- Sr Foix:Decimos en mi pueblo"qui no té feina,el gat pentina"Toda esta gente del manifiesto, no tiene nada más impotante que hacer? Que nos dejen en paz de una vez que a nadie molestamos hablando,pensando y amando en nuestra lengua!
26/06/2008, 12:59 horas - Lázaro- De todas maneras, los que nos dedicamos a la enseñanza sabemos que, en catalán o castellano, nunca fue tan grave la pobreza de lenguaje y vocabulario que exhiben la inmensa mayoría de los alumnos. Basta hojear un libro de texto de gramática catalana para comprender la raiz del mal: la densidad y pesadez del texto lo hace odioso y convierte la lengua en una carrera de obstáculos. Eximios lingüistas y pedagogos tendrían que hacer un mea culpa: lo han estropeado todo
26/06/2008, 12:51 horas - Angelillo- Estoy totalmente de acuerdo con lo que ha escrito "Un catalán decepcionado" a las 11.22 h.
26/06/2008, 12:02 horas - DanielM- Creo que se parte de la base que el niño sólo aprende el idioma en la escuela. Pues la mayoría de los de mi edad aprendimos íntegramente en castellano, en un sistema educativo de imposición REAL, y ahora modestamente nos defendemos en los dos idiomas. En Catalunya la enseñanza pública en las escuelas debe ser en catalán, sólo así se formará una sociedad bilngüe. Si no estamos de acuerdo con esto, siempre podemos adherirnos al manifiesto.
26/06/2008, 11:49 horas - Reverdeix la rana Gustavo- Tarragona http://reverdeixlaranagustavo.blogspot.com/ Los efectos reales y malignos de esta errada política normalizadora no son teóricos: en un medio en el que la inmigración es una cuestión volátil y de explosivo tratamiento, y donde cualquier elemento dispuesto de modo equivocado puede engendrar odios.
26/06/2008, 11:42 horas - hoven- barcelona habrá que aclararles que el castellano se escribe y se habla mejor en Catalunya que en Madrid. Aquí no somos castizos, pero sí mucho más limpios y correctos en los que se refiere a la lengua castellana. =/=/=/=/=/=/................
26/06/2008, 11:22 horas - Catalán decepcionado- Sr. Foix, no se debe maquillar la realidad, ni falsearla. Vd. sabe, aunque lo obvie, que un día si y otro también, se están dando nuevas vueltas de tuerca para prohibir la enseñanza de la lengua castellana. La ausencia de formación conlleva que, si bien puede que lo hablen, ya no sabrán escribirlo, etc. creo que no vale la pena seguir, a buen entendedor ..., pero por favor, no nos tome por tontos.
26/06/2008, 11:18 horas - Etienne- Iruna: eso, eso, sin imposiciones DE NINGUN TIPO! Pero resulta que ahora te ponen una multa si en tu comercio no estan los letreros en catalán. És el dirigismo cultural el que crea problemas donde no lo hay. Yo no lo tuve nunca cuando de niño aprendí y hablé catalán, pero ahora detesto este afán de meterse en la vida de la gente
26/06/2008, 10:43 horas - Remigios- Pravia Se elude el tema del catolicismo hispano y su canon bíblico "lengua-raza-nación" y se está utilizando la lengua como arma arrojadiza, es cuchen a Mariano Rajoy: "Si las autonomías defienden su lengua, España tendrá que defender la suya". ¿Por qué los políticos confunden la lengua con la patria?
26/06/2008, 10:32 horas - Froy1- El principal problema aquí no es el riesgo de desaparición del castellano en CAT (del todo imposible), ni la discriminación de los castellanoparlantes, sino más bien la marginalización del castellano en la enseñanza, relegada a una posición de 2ª lengua, lo que llega a provocar un conocimiento deficiente del idioma. Todos los catalanes saben hablar español, pero que lo hablen con propiedad es otro tema.
26/06/2008, 10:01 horas - rosita- BCN Como casi siempre el sr. Foix da en el clavo. Poco más se puede añadir. Los firmantes del manifiesto paracen muy poco viajados. Por qué no se pasean por Suiza o Bélgica o incluso USA? Qué mal le puede hacer al castellano que lo hablen catalán unos pocos millones de habitantes?. Sólo puede entenderse por ignorancia ( envidia.)
26/06/2008, 09:29 horas - RBG- Entre Mad y BCN Los que somos bilingües de nacimiento y con padres originarios de un lado y del otro del Ebro no podemos entender ciertas polémicas artificiales que cíclicamente aparecen respecto a Cataluña. No obstante, de ese manifiesto salvaría algún detalle: Sí sería bueno establecer un bilingüismo pleno en las instituciones y en la educación, sin supremacías de ninguna clase. Y exigir lo mismo en Cáceres o Madrid. Se taparían muchas bocas.
26/06/2008, 09:11 horas - antopla- Barcelona "Ladran? Luego cabalgamos" Por si alguno de los firmantes del "Manifiesto" no lo sabe, ésta frase está en el Quijote. Y la indico porque se trata de un nuevo intento de ATACAR LA LENGUA CATALANA y su uso diario, sin dejar de respetar la castellana. Y aunque Catalunya no esté pasando quizás por uno de sus mejores momentos, tenemos el deber de defensar su lengua ante todos aquéllos que puedan atacarla...por ignorancia? O bien por envidia? O quizás por mala fé?
26/06/2008, 09:11 horas - iruna- GI Comentario a Kaldero: A ver si lees un poquito mejor los comentarios. Los que aquí escribimos sabemos muy bien la lengua que vamos a usar. A mi nadie me va a obligar a hablar el idioma que yo prefiero, seguns las circunstancias, segun el lugar. Ni tan siquiera me pareces tu POBRECITO si no puedes escoger idioma. Cada uno con su elección, pero eso si... sin imposiciones de ningún tipo
26/06/2008, 09:07 horas - Bartolomé C.- Sr.Foix: Si la música es el lenguaje que más nos une y Vd, como muchos de nosotros, está disconforme con la música del manifiesto, entonces habrá que ir pensando que la partitura del manifiesto desafina en algunas notas...
26/06/2008, 08:26 horas - lobby- Señor Foix, totalmente de acuerdo con su opinión, hacer un manifiesto como el que han hecho no es mas que un ataque al catalán y otras lenguas tambien españolas que se encuentran en clara minoria frente al castellano, lengua que no tiene ningun problema, ni peligro de subsistencia.
26/06/2008, 01:03 horas - KALDERO- PEMBROKE PINES Yo me rio cuando leoalos comentarios de algunos españoles que nos critican a los YANKEES. Ustedes dan lastima que ni siquiera se ponen de acuerdo cual lengua van a usar.POBRECITOS.
26/06/2008, 00:51 horas - Colom- Barcelona El llenguatge com a mitja de comunicació e instrument de pensament s'ha degradat. S'ha convertit en slògans. El lleguatge permet interpretar la realitat. La manipulació lingüística la dissol. Aquest és l'objectiu final del manifest: manipular la realitat per atiar l'enfrontament. No hi ha res d'innocent en això. Mai s'ha de permetre que Catalunya, i els seus ciutadans, evolucionin en pau i es puguin entendre amb els del seu voltant. Divideix i guanyaràs.
26/06/2008, 00:39 horas - Canyamuner- Sr. Foix, que cansinos son los monolingües defensores del (supuesto) bilingüismo. Sería un error inmenso separar por idiomas desde pequeños, se crearían dos comunidades separadas y antagónicas..... Son los mismos que niegan que se estudie catalán en las universidades andaluzas.
26/06/2008, 00:36 horas - Rustu- Barcelona ¿Que cuál es el problema, sr. Foix? Muy simple. Que no se puede estudiar en castellano en Cataluña. Resuelto eso, se acabaron los manifiestos. Mientras tanto, muchos seguirán protestando. Les guste o no. Y algunos, que habitualmente no lo hacemos, lo empezaremos a hacer también. ¿Qué problema hay en que se pueda elegir la lengua vehicular, sr. Foix?
26/06/2008, 00:33 horas - Català-argentí- La Plata En algunas ocasiones, a la distancia, ciertos temas me provocan dudas. Comentarios como éste, a fuer de didácticos y racionales, esclarecen. Gracias Sr. Foix.
26/06/2008, 00:21 horas - W. Gratallops- Sr. Foix, casi todos sus artículos me han gustado siempre ( dos excepciones, pero que equivalen a que los leo con detalle ) pero el de hoy es ... fantástico. Brillante. El que después no lo entienda, no lo entenderá nunca. Y es porque no querrá. Y ahí ya no se puede hacer nada.
26/06/2008, 00:00 horas - sogam- No nací en Catalunya. Pero lo más importante en todos los aspectos de mi formación, fueron en catalán. Mi restpeto, amor y dedicación, así como mi habla son en catalán, el de la gente sencilla. El habla del pueblo. Sóc de llengua catalana pel respécte que amb mi, han tingut els catalans.
25/06/2008, 23:43 horas - Analista- Munich A mi el "Manifiesto por la Lengua Comun" me ha dejado perplejo. La verdad es que cuando uno ha pasado un tiempo viviendo fuera hay cosas que realmente son dificiles de entender. Los argumentos del manifiesto son facilmente desmontables uno a uno por logica o inspeccion visual o auditiva.
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Lluís Foix 25/06/2008 - 22:58 horas
He leído con atención el "Manifiesto por la lengua común", firmado por un puñado de conocidos escritores, intelectuales y académicos. Estoy de acuerdo con varios puntos del manifiesto. Pero disiento de la música que lo inspira. Los firmantes y los miles de ciudadanos que se han sumado y se sumarán al manifiesto, se refieren principalmente a Catalunya donde el bilingüismo, la lengua oficial castellana y la lengua propia catalana, es practicado con total normalidad. El documento afirma que todas las lenguas oficiales en el Estado son igualmente españolas y merecedoras de protección institucional como patrimonio compartido. Pero la lengua común no equivale a una supremacía sobre las demás. Los derechos lingüísticos son individuales y no territoriales. Son los individuos los que tienen derechos lingüísticos y no los territorios. Si esto es así, un catalano hablante podría pedir ser educado en su lengua materna en Cáceres o León. No entiendo del todo que "contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia…" No sé si los suizos estarían de acuerdo. No he leído en ninguna parte que la lengua contribuya a que un país sea más o menos democrático. El mismo documento se refiere a la asimetría de las lenguas, es decir, el castellano por encima de todo y las demás por debajo. El argumento de que se condena a las clases sociales más bajas a tener menos oportunidades por el hecho, por ejemplo, de estudiar en catalán en Catalunya es un desprecio a tantos catalanes de clases modestas que han hablado siempre en su lengua materna, principalmente fuera del área metropolitana de Barcelona. Da la impresión que el cultivar y proteger a una lengua no castellana es un perjuicio para la democracia y la convivencia. No sé que pensarían en Florida o en Texas donde segmentos significativos de la población habla español a pesar de llevar muchos años viviendo en Estados Unidos. Somos muchos millones los que hablamos preferentemente catalán por ser la lengua que aprendimos de los padres y no vemos razones suficientes de peso para no proteger el idioma que está en inferioridad de condiciones por la gran penetración del castellano en Catalunya. Un servidor escribe y ha escrito miles de artículos en castellano. Pero también lo hago en catalán en cuanto tengo ocasión. Se da la circunstancia, además, que tuve que aprender a escribirlo de mayor porque en la escuela y en la universidad estaba prohibido. Aceptar la realidad plurilingüe de España no es lo que se desprende del Manifiesto. Es un hecho fácilmente demostrable que en Catalunya no hay nadie que no entienda y hable en castellano. La ley de inmersión lingüística de los tiempos de Pujol ha sido muy positiva, integradora, ha evitado que se crearan dos comunidades en razón de la lengua. La educación en catalán ha permitido que todos entiendan la lengua propia y también hablen, escriban y entiendan el castellano. ¿Cuál es el problema? ¿porque somos bilingües? Escribe el crítico George Steiner que la muerte de una lengua es irreparable, reduce las posibilidades de la mente humana. No hay nada que amenace más radicalmente las raíces de Europa, continúa, que la detergente y exponencial marea del angloamericano con "los valores uniformes que comporta este devorador esperanto".
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Comentarios de este Post
Hay 36 comentario/s
27/06/2008, 14:39 horas - iruna- Gi Comentario a Pepe Pinto Quien quiera usar el castellano, que no español, lo puede hacer perfectamente. Mira como tu y yo estamos escribiendo en ese idioma y sobre los rótulos, te diré que se tienen que poner en catalán siempre, que para eso estás en Catalunya y luego si quieres, también en castellano. A tu elección. Y si quieres, también en inglés, francés...
27/06/2008, 13:32 horas - pereambboina- Caracas Porque en Venezuela las lenguas indígenas se consideran un patrimonio que debe conservarse, aunque lo utilicen muy pocas personas. Visto lo que sucede en España, Francia, con las lenguas regionales y otros hechos en toda Europa es evidente que este continente está encaminado a la decadencia.
27/06/2008, 13:29 horas - pereambboina- Caracas En Venezuela todas las lenguas indígenas son oficiales ¡son más de 30! y los funcionarios públicos que laboran en sus zonas están obligados a conocerlas y usarlas en el trato con ellos. El gobierno edita libros de texto para que los niños aprendan en su lengua y tengan el castellano como segundo idioma.
27/06/2008, 07:02 horas - tintin- Oye Pepe Pinto...enterao... a ver si te enteras que en Catalunya tambien hay miles por no decir cientos de miles o millones de personas que no quieren saber nada de la lengua de Isabel la Catolica pero tambien estan obligados a susarla por vivir en este pais por narices..
26/06/2008, 21:32 horas - Pepe Pinto- Madriz Vamos a ver, ¿porqué hay que obligar a hablar, estudiar, rotular en catalán a quienes NO QUIEREN USARLO? ¿Así es como se protege una lengua? ¿Las imposiciones no generan un rechazo visceral en quienes son víctimas de ello? ¿No es esto mismo lo que hacía Franco, al que tanto critican, supuestamente? Si encima se prohibe el uso de la lengua oficial de España, y una de las pocas lenguas universales del mundo, llegamos a la sinrazón total. Un saludo
26/06/2008, 21:06 horas - Saber es mejor- La Bisbal Sr. Foix: Un article molt encertat. L'aprenentatge del català a l'escola ha estat positiu, donat que afavoreix la igualtat d'oportunitats per a tothom i evita els conflictes. Per altra banda si a Catalunya es fessin excessos la pròpia societat catalana els corregiria. No ens agraden els radicals de fora ni de dintre. Per acabar amb aquesta repetida controvèrsia es podria veure quantes persones volen una educació monolingüe. Com crec que seria una minoria, ningú podria dir res després.
26/06/2008, 20:22 horas - kompas- Molt bé, Sr. Foix! La llengua materna és un element de la nostra ment i forma part de la personalitat de cada individu. Ara resulta que això no els agrada i el que voldrien és llevar-nos-la de l'organisme. I també eliminar-la de la nostra progestoterona. Ho tindran dificil....
26/06/2008, 18:20 horas - CARME- Catalunya Penso que a tots els qui ens hem vist obligats a aprendre de grans i pel nostre compte a escriure correctament la llengua dels nostres avantpassats no ens pot deixar indiferents el tractament de les llengües. Segons quina política quan es barreja amb la cultura és nefasta. Aquest manifest no sembla que hagi de portar res de bo per a ningú.
26/06/2008, 15:21 horas - perkins- Barcelona Menos manifiestos, menos entelequias de salon y a la idea. El bilinguismo es un hecho sensacional y ojala sea trilinguismo y mas. Lo que hay que hacer es entenderse arremangarse ante lo que escuece de verdad que aqui no se muere ninguna lengua, ni ninguna esta proscrita ni res de res. Menos barretina, menos rojigualda con torito y som-hi.
26/06/2008, 15:07 horas - joanda- Gràcies. Llàstima que els estrets de mires que han escrit aquest manifest no llegiran mai aquest article
26/06/2008, 13:18 horas - tintin- Penso sr Foix que jo en el seu lloc no hagues escrit aquest article perque es un tema que a la majoria dels ciutadans de Catalunya no els interessa. Es un tema que nomes interessa a una minoria que en gran part ni tan sols viuen a Catalunya i que tenen les ments massa estretes per aprendre idiomes i per veure la realitat plurinacional d'Espanya....
26/06/2008, 13:02 horas - Africa- Quise decir"importante"
26/06/2008, 13:00 horas - Africa- Sr Foix:Decimos en mi pueblo"qui no té feina,el gat pentina"Toda esta gente del manifiesto, no tiene nada más impotante que hacer? Que nos dejen en paz de una vez que a nadie molestamos hablando,pensando y amando en nuestra lengua!
26/06/2008, 12:59 horas - Lázaro- De todas maneras, los que nos dedicamos a la enseñanza sabemos que, en catalán o castellano, nunca fue tan grave la pobreza de lenguaje y vocabulario que exhiben la inmensa mayoría de los alumnos. Basta hojear un libro de texto de gramática catalana para comprender la raiz del mal: la densidad y pesadez del texto lo hace odioso y convierte la lengua en una carrera de obstáculos. Eximios lingüistas y pedagogos tendrían que hacer un mea culpa: lo han estropeado todo
26/06/2008, 12:51 horas - Angelillo- Estoy totalmente de acuerdo con lo que ha escrito "Un catalán decepcionado" a las 11.22 h.
26/06/2008, 12:02 horas - DanielM- Creo que se parte de la base que el niño sólo aprende el idioma en la escuela. Pues la mayoría de los de mi edad aprendimos íntegramente en castellano, en un sistema educativo de imposición REAL, y ahora modestamente nos defendemos en los dos idiomas. En Catalunya la enseñanza pública en las escuelas debe ser en catalán, sólo así se formará una sociedad bilngüe. Si no estamos de acuerdo con esto, siempre podemos adherirnos al manifiesto.
26/06/2008, 11:49 horas - Reverdeix la rana Gustavo- Tarragona http://reverdeixlaranagustavo.blogspot.com/ Los efectos reales y malignos de esta errada política normalizadora no son teóricos: en un medio en el que la inmigración es una cuestión volátil y de explosivo tratamiento, y donde cualquier elemento dispuesto de modo equivocado puede engendrar odios.
26/06/2008, 11:42 horas - hoven- barcelona habrá que aclararles que el castellano se escribe y se habla mejor en Catalunya que en Madrid. Aquí no somos castizos, pero sí mucho más limpios y correctos en los que se refiere a la lengua castellana. =/=/=/=/=/=/................
26/06/2008, 11:22 horas - Catalán decepcionado- Sr. Foix, no se debe maquillar la realidad, ni falsearla. Vd. sabe, aunque lo obvie, que un día si y otro también, se están dando nuevas vueltas de tuerca para prohibir la enseñanza de la lengua castellana. La ausencia de formación conlleva que, si bien puede que lo hablen, ya no sabrán escribirlo, etc. creo que no vale la pena seguir, a buen entendedor ..., pero por favor, no nos tome por tontos.
26/06/2008, 11:18 horas - Etienne- Iruna: eso, eso, sin imposiciones DE NINGUN TIPO! Pero resulta que ahora te ponen una multa si en tu comercio no estan los letreros en catalán. És el dirigismo cultural el que crea problemas donde no lo hay. Yo no lo tuve nunca cuando de niño aprendí y hablé catalán, pero ahora detesto este afán de meterse en la vida de la gente
26/06/2008, 10:43 horas - Remigios- Pravia Se elude el tema del catolicismo hispano y su canon bíblico "lengua-raza-nación" y se está utilizando la lengua como arma arrojadiza, es cuchen a Mariano Rajoy: "Si las autonomías defienden su lengua, España tendrá que defender la suya". ¿Por qué los políticos confunden la lengua con la patria?
26/06/2008, 10:32 horas - Froy1- El principal problema aquí no es el riesgo de desaparición del castellano en CAT (del todo imposible), ni la discriminación de los castellanoparlantes, sino más bien la marginalización del castellano en la enseñanza, relegada a una posición de 2ª lengua, lo que llega a provocar un conocimiento deficiente del idioma. Todos los catalanes saben hablar español, pero que lo hablen con propiedad es otro tema.
26/06/2008, 10:01 horas - rosita- BCN Como casi siempre el sr. Foix da en el clavo. Poco más se puede añadir. Los firmantes del manifiesto paracen muy poco viajados. Por qué no se pasean por Suiza o Bélgica o incluso USA? Qué mal le puede hacer al castellano que lo hablen catalán unos pocos millones de habitantes?. Sólo puede entenderse por ignorancia ( envidia.)
26/06/2008, 09:29 horas - RBG- Entre Mad y BCN Los que somos bilingües de nacimiento y con padres originarios de un lado y del otro del Ebro no podemos entender ciertas polémicas artificiales que cíclicamente aparecen respecto a Cataluña. No obstante, de ese manifiesto salvaría algún detalle: Sí sería bueno establecer un bilingüismo pleno en las instituciones y en la educación, sin supremacías de ninguna clase. Y exigir lo mismo en Cáceres o Madrid. Se taparían muchas bocas.
26/06/2008, 09:11 horas - antopla- Barcelona "Ladran? Luego cabalgamos" Por si alguno de los firmantes del "Manifiesto" no lo sabe, ésta frase está en el Quijote. Y la indico porque se trata de un nuevo intento de ATACAR LA LENGUA CATALANA y su uso diario, sin dejar de respetar la castellana. Y aunque Catalunya no esté pasando quizás por uno de sus mejores momentos, tenemos el deber de defensar su lengua ante todos aquéllos que puedan atacarla...por ignorancia? O bien por envidia? O quizás por mala fé?
26/06/2008, 09:11 horas - iruna- GI Comentario a Kaldero: A ver si lees un poquito mejor los comentarios. Los que aquí escribimos sabemos muy bien la lengua que vamos a usar. A mi nadie me va a obligar a hablar el idioma que yo prefiero, seguns las circunstancias, segun el lugar. Ni tan siquiera me pareces tu POBRECITO si no puedes escoger idioma. Cada uno con su elección, pero eso si... sin imposiciones de ningún tipo
26/06/2008, 09:07 horas - Bartolomé C.- Sr.Foix: Si la música es el lenguaje que más nos une y Vd, como muchos de nosotros, está disconforme con la música del manifiesto, entonces habrá que ir pensando que la partitura del manifiesto desafina en algunas notas...
26/06/2008, 08:26 horas - lobby- Señor Foix, totalmente de acuerdo con su opinión, hacer un manifiesto como el que han hecho no es mas que un ataque al catalán y otras lenguas tambien españolas que se encuentran en clara minoria frente al castellano, lengua que no tiene ningun problema, ni peligro de subsistencia.
26/06/2008, 01:03 horas - KALDERO- PEMBROKE PINES Yo me rio cuando leoalos comentarios de algunos españoles que nos critican a los YANKEES. Ustedes dan lastima que ni siquiera se ponen de acuerdo cual lengua van a usar.POBRECITOS.
26/06/2008, 00:51 horas - Colom- Barcelona El llenguatge com a mitja de comunicació e instrument de pensament s'ha degradat. S'ha convertit en slògans. El lleguatge permet interpretar la realitat. La manipulació lingüística la dissol. Aquest és l'objectiu final del manifest: manipular la realitat per atiar l'enfrontament. No hi ha res d'innocent en això. Mai s'ha de permetre que Catalunya, i els seus ciutadans, evolucionin en pau i es puguin entendre amb els del seu voltant. Divideix i guanyaràs.
26/06/2008, 00:39 horas - Canyamuner- Sr. Foix, que cansinos son los monolingües defensores del (supuesto) bilingüismo. Sería un error inmenso separar por idiomas desde pequeños, se crearían dos comunidades separadas y antagónicas..... Son los mismos que niegan que se estudie catalán en las universidades andaluzas.
26/06/2008, 00:36 horas - Rustu- Barcelona ¿Que cuál es el problema, sr. Foix? Muy simple. Que no se puede estudiar en castellano en Cataluña. Resuelto eso, se acabaron los manifiestos. Mientras tanto, muchos seguirán protestando. Les guste o no. Y algunos, que habitualmente no lo hacemos, lo empezaremos a hacer también. ¿Qué problema hay en que se pueda elegir la lengua vehicular, sr. Foix?
26/06/2008, 00:33 horas - Català-argentí- La Plata En algunas ocasiones, a la distancia, ciertos temas me provocan dudas. Comentarios como éste, a fuer de didácticos y racionales, esclarecen. Gracias Sr. Foix.
26/06/2008, 00:21 horas - W. Gratallops- Sr. Foix, casi todos sus artículos me han gustado siempre ( dos excepciones, pero que equivalen a que los leo con detalle ) pero el de hoy es ... fantástico. Brillante. El que después no lo entienda, no lo entenderá nunca. Y es porque no querrá. Y ahí ya no se puede hacer nada.
26/06/2008, 00:00 horas - sogam- No nací en Catalunya. Pero lo más importante en todos los aspectos de mi formación, fueron en catalán. Mi restpeto, amor y dedicación, así como mi habla son en catalán, el de la gente sencilla. El habla del pueblo. Sóc de llengua catalana pel respécte que amb mi, han tingut els catalans.
25/06/2008, 23:43 horas - Analista- Munich A mi el "Manifiesto por la Lengua Comun" me ha dejado perplejo. La verdad es que cuando uno ha pasado un tiempo viviendo fuera hay cosas que realmente son dificiles de entender. Los argumentos del manifiesto son facilmente desmontables uno a uno por logica o inspeccion visual o auditiva.
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